¿Cuándo prescribe una deuda con Hacienda?

¿Cuándo prescribe una deuda con Hacienda? Es posible solucionar una deuda con la Administración si se cumplen algunos requisitos que te explicamos.

Cuando se estipula la devolución de una cantidad de dinero, es decir, cuando generamos una deuda, es imprescindible acordar el tiempo en el que tiene que ser devuelta. Cuando no cumplimos con esta condición, es lógico que nos lo reclamen. Además,  la Ley ampara que existan unos años concretos en los que esta cantidad de dinero cedida puede ser demandada. El caso es que, cuando ese tiempo pasa, la deuda acaba prescribiendo. Sí, puede parecer mentira, pero ocurre con todo tipo de deudas. Llega un punto en el que el solicitante del pago acaba perdiendo el derecho a exigir el abono de la cantidad acordada. Aunque no es la situación que te recomendamos desde Saldados, es necesario conocer cómo funcionan estos procedimientos, así que hoy queremos centrarnos en uno en concreto: ¿Cuándo prescribe una deuda con Hacienda?

¿Qué significa que una deuda prescriba?

Antes de hablar directamente sobre una deuda con Hacienda debemos explicar qué quiere decir que una deuda prescriba. Este término hace referencia al hecho de que la entidad o la persona que ha cedido una cantidad de dinero a un tercero y que, cuando ve que la deuda no es devuelta la solicita, no pueda hacerlo más. En resumen: cuando el acreedor ya no puede pedir el dinero de vuelta al deudor.

Que una deuda prescriba hace que la misma deje de existir. Hay que tener en cuenta que, cuando se establece una deuda, también se acuerda un tiempo para devolver la cantidad y los intereses (si se establecen). El plazo para ello dependerá de ambas partes, del tipo de deuda y de la administración a la que se le deba devolver el dinero.

Así que ahora ya podemos hacernos la pregunta por la que estamos aquí: ¿cuándo prescribe una deuda con Hacienda? Como todas ellas, este tipo también puede ‘caducar’, en este caso a los 4 años. La Ley General Tributaria así lo establece en el artículo 66, por el que la Agencia Tributaria pierde al derecho a:

  • Determinar la deuda tributaria con la liquidación pertinente
  • Exigir el pago de las deudas liquidadas y/o auto-liquidadas.

Tiempos de prescripción

Tal y como se ha hecho constar en el párrafo anterior, las deudas con la Agencia Tribuntaria prescriben a los 4 años. 

Con respecto a otro tipo de deudas los plazos de prescripción son los siguientes: 

  • Deudas con el banco (normalmente prescriben a los 5 años excepto en los préstamos hipotecarios, cuyo plazo aumenta hasta los 20).
  • Alquileres y pensiones de alimentos  (plazo de prescripción de 5 años).
  • Deudas por suministros, como facturas de luz o agua (el plazo es de 3 años, aunque a veces puede ser de 5).
  • Multas (periodo de 4 años).

En algunas Comunidades Autónomas, como Catalunya por ejemplo, los plazos de prescripción son distintos. 

Ahora que sabemos cuándo prescribe una deuda con Hacienda (4 años), seguro que nos ha surgido una nueva duda: ¿cuándo debemos empezar a contar ese tiempo?

¿Cuándo comienzan a contar los 4 años?

Los 4 años comienzan desde el día siguiente en el que ‘caduca’ el plazo establecido para presentar la autoliquidación o declaración. Eso sí: si la Agencia Tributaria se interpone con una reclamación o una investigación, este plazo se puede interrumpir. Pero, si todo sigue su curso normal, hay que empezar a contar a partir del siguiente día.

Pongamos un ejemplo para ilustrar mejor el caso y que no haya dudas. Si una persona no declara sus ingresos en 2019, el plazo empezará a contar a partir del 1 de julio de 2020. Este será el momento en el que acabe el tiempo de presentación de la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), por lo que servirá de fecha inicial.

Si bien, Hacienda suele llevar un control muy exhaustivo de sus procedimientos y plazos, en el supuesto en el que durante ese plazo de 4 años no te hubiesen notificado nada, se produciría la prescripción.

El caso es que, si durante ese tiempo la Administración Tributaria te envía cualquier tipo de notificación respecto al procedimiento concreto el plazo se interrumpirá automáticamente y volverá a contar (proceso recogido en el artículo 68.1 de la Ley General Tributaria). Veamos los casos por los que esta intervención se podría dar:

Tiempo de prescripción

  • Si Hacienda informa al deudor sobre el futuro proceso de ejecución forzosa.
  • Si existe una interposición de un recurso económico-administrativo.
  • Si se lleva a cabo cualquier movimiento por parte del deudor o de la Administración que busque la regularización, la comprobación, la investigación o la liquidación de la deuda.
  • Cuando se proceda a una acción legal o extrajudicial que busque el cobro de la deuda.

Si nos encontramos con esta situación ya será muy complicado, por no decir imposible, que la deuda con Hacienda prescriba. De ahí que siempre recomendemos ser estrictos y puntuales con esta y con cualquier tipo de deudas, pues podemos pagarlo muy caro.

¿Qué ocurre cuando no se paga una deuda con Hacienda?

Ahora viene la parte ‘problemática’, por decirlo de alguna forma. Como acabamos de comentar, Hacienda puede imponer sanciones muy duras por no pagar sus deudas, iniciando procedimientos de cobro que pueden incluir embargos sobre bienes o ingresos o sanciones y recargos por impago. Si no se tramita, puede llegar al punto de recurrir a la vía de embargo para reclamar la deuda. Por eso queremos dejarte ciertas recomendaciones para evitar todo lo posible esta situación:

  • Controlar las deudas con Hacienda y los plazos de prescripción correspondientes de cada una de ellas.
  • Apoyarte en el asesoramiento de profesionales en la materia para evitar sorpresas y detectar posibles riesgos de prescripción.

Recuerda que la obligación de pagar a Hacienda es para todos los contribuyentes, por lo que es necesario tener siempre en cuenta los pagos para evitar problemas futuros. Tampoco podemos olvidarnos de que, si llega a haber delito fiscal contra Hacienda Pública, los plazos de prescripción cambian dependiendo de la cantidad que se haya defraudado:

  • Si la cantidad defraudada supera los 120.000€, el plazo es de 5 años.
  • Si la cantidad defraudada es mayor a 600.000€, el plazo pasa a ser de 10 años.

Soluciones a una deuda que no se puede pagar

Es cierto que, si el acreedor es una entidad pública como es el caso, es un poco más complejo resolver la deuda si eres insolvente, pero no imposible. Ahora que ya sabemos cuándo prescribe una deuda con Hacienda, veamos algunas de las opciones más comunes para solucionar el problema:

Acuerdo de aplazamiento o fraccionamiento de pago.

Existe la posibilidad de solicitar a Hacienda el aplazamiento y fraccionamiento de la deuda. De esta forma no nos libramos de ella, pero podremos pagar más cómodamente el dinero que debemos, haciendo que se ajuste a la situación económica de cada persona.

Negociación de la deuda

También es posible embarcarse en el viaje negociando directamente con Hacienda para reducir el importe de la deuda a pagar o acordar un plan de pagos que el deudor pueda permitirse. En este caso habrá que pedir una cita en la delegación de Hacienda, exponiendo la situación y comenzar el diálogo para llegar a un acuerdo, , si bien para poder acceder a este acuerdo de pago la negociación está sujeta a condiciones muy estrictas.

Ley de Segunda Oportunidad

Este mecanismo legal permite a las personas que se declaran insolventes, es decir, que no pueden afrontar los pagos de las deudas que han contratado, cancelarlas. Aquí también entran las públicas, por lo que tanto las de Hacienda como las de la Seguridad Social también serían posibles. 

Eso sí, para que esta ley solamente sirva a las personas que de verdad se encuentran en una situuación de insolvencia y son deudores de buena fe, es necesario cumplir una serie de requisitos para acogerse a ella, que te explicamos más ampliamente en este artículo

Si una persona se declara insolvente a través de esta herramienta legal, la Administración podrá perdonarle la deuda, si así lo cree correcto, para que pueda volver a comenzar de 0 sin ningún peso que pueda dificultarle. Desde 2019, dependiendo de la capacidad económica del deudor, la ley de Segunda Oportunidad podrá eliminar toda o una parte de la deuda, ayudando a cientos de personas que debían dinero a las administraciones pero no sabían cómo salir de una situación tan angustiosa.

A día de hoy, tal y como está redactada la ley, solamente se permite la cancelación de hasta un máximo de 10.000 eur de deuda con la Agencia Tributaria. Si tienes una deuda inferior se te cancelaría la totalidad de la deuda y, en caso de tener una deuda superior, el pago de la cantidad restante deberías negociarlo directamente con Hacienda.

Esta tercera opción es sin duda la que más recomendamos desde Saldados ya que, aunque es un proceso complejo y necesitarás de la ayuda de profesionales, es también la forma con la que más posibilidades tendrás de solucionar tu deuda. 

Saldados

Sabiendo la dificultad de cualquier procedimiento legal, nuestro equipo cuenta con abogados especialistas en la exoneración de deudas a través de la Ley Concursal.

Funcionamos de la siguiente manera: el proceso se inicia con un breve formulario, gracias al que conoceremos tu situación financiera y averiguaremos si cumples los requisitos para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad. Una vez iniciado el proceso te asignaremos un equipo legal con el que podrás llevar el seguimiento online y/o telefónico de tu caso durante toda la tramitación. Si tienes alguna duda o no sabes realmente si puedes acogerte a esta ayuda, no tengas problema en preguntarnos. ¡Cuéntanos tu caso ahora mismo y empieza a cancelar tus deudas!

Escrito por:

cronuts

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