¿Qué pasa después de la Ley de Segunda Oportunidad?

Vayamos problema por problema: tenemos una deuda que no nos permite evolucionar o comenzar un nuevo capítulo de nuestras vidas. Sin embargo, logramos resolverla con Saldados y la Ley de Segunda Oportunidad en la mano; ¿ahora qué pasa?

Vayamos problema por problema: tenemos una deuda que no nos permite evolucionar o comenzar un nuevo capítulo de nuestras vidas. Sin embargo, logramos resolverla con Saldados y la Ley de Segunda Oportunidad en la mano; ¿ahora qué pasa?

Tampoco queremos asustarte. Es verdad que el problema grande sí está solucionado pero es necesario entender que, después de resolver una deuda, hay que comenzar a reconstruir el camino poco a poco para mejorar la situación económica y psicológica de la que hemos salido y considerar qué hacer a partir de ese momento. Habrá cosas que puedas hacer y otras que no, así que para que no tengas ninguna duda vamos a explicar qué pasa después de la Ley de Segunda Oportunidad y cómo gestionar un cambio que puede ayudarte a empezar de nuevo.

¿Qué ocurre durante el proceso?

Antes de responder a la pregunta sobre qué pasa después de la Ley de Segunda Oportunidad es necesario dar algo de contexto. Como hemos explicado más detalladamente en otros posts, la Ley de Segunda Oportunidad es un proceso legal que ayuda a liberar a personas físicas de sus deudas, tanto parcial como totalmente, tras haber adquirido una serie de deudas que no pueden solventar. Esta ley es un salvavidas para cualquier persona que esté envuelta en unos pagos a los que no puede hacer frente y que, por lo tanto, le impiden mejorar su situación. Eso sí, por muy golosa que sea, tiene unos requisitos para que nadie se aproveche de más:

  • La persona debe tener deudas con al menos 2 acreedores distintos, tanto entidades financieras, como administraciones públicas (Hacienda, Seguridad Social, Ayuntamientos, etc.) o proveedores. No importa si no se están pagando puntualmente.
  • El particular o autónomo debe estar en situación de insolvencia y demostrar que no tiene suficiente patrimonio para cubrir las deudas.
  • Deberá también demostrar que las deudas se adquirieron de manera honesta y de buena fe.
  • Si ya se ha acogido con anterioridad a esta ley, tendrán que haber transcurrido al menos 5 años, a menos que se haya obtenido una exoneración de deudas pendientes a través de un plan de pagos; en ese caso el período se reduce a 2 años.

Si cumples con todas estas características puedes beneficiarte de la Ley de Segunda Oportunidad, como hicieron un matrimonio de emprendedores cuya deuda ascendía a los 65.000€. Podrás elegir entre una de las 2 opciones que ofrece:

Cancelación total con liquidación de patrimonio. Mediante esta opción es posible deshacerte de todas las deudas acumuladas, pero hay un precio a pagar: la liquidación completa del patrimonio del deudor. Esto significa que todos sus bienes (vivienda, vehículo, etc.) pasarán a subasta o venta para pagar todo lo que se pueda de la deuda adquirida con ese dinero. Existen sin embargo algunas excepciones (deudas de pensión de alimentos) que no se eliminarán ni interferirán con esta ley, además de cualquier deuda con Hacienda y/o la Seguridad Social que sobrepase los 10.000€.

Cancelación parcial mediante plan de pagos. Con esta opción no se pueden cancelar por completo las deudas, pero la ventaja es que es posible conservar parte del patrimonio, en especial la vivienda. Será un juez el que determine el porcentaje de la deuda a asumir por el deudor; todo dependerá de su capacidad económica.

Lo que quede de la deuda se cancelará y se creará un plan de pagos de entre 3 a 5 años. Si la persona lo cumple a rajatabla, esas deudas que se habían cancelado de forma provisional se anularán oficialmente al final del plazo. 

Antes de saber qué pasa después de la Ley de Segunda Oportunidad es necesario saber que, una vez tengas la opción que más te convenga elegida (si no sabes cuál escoger siempre nos puedes preguntar) y aprobada, pueden presentarse varios escenarios:

  • Se anulan las deudas, total o parcialmente. El deudor siempre será el que tenga la última palabra, pero lo que está claro es que quedará eximido de su deuda, aunque solamente se cancele parte de la misma y no toda, en cuyo caso este estará al corriente de pago por el resto.
  • Se suspenden los embargos de manera permanente. Desde el comienzo del proceso se anula cualquier embargo sobre los bienes de la persona con la deuda. Será imposible ordenar nuevos embargos y, cuando finalice el proceso, esta medida se convertirá en permanente.
  • Los datos del deudor se eliminan del registro de morosidad. Así se puede garantizar que el deudor no tendrá ningún problema cuando necesite solicitar un préstamo. Este paso es fundamental para que en su historial de deudas no aparezca en los ficheros de morosidad y, por tanto, se le niegue cualquier nuevo préstamo que suponga una deuda.

¿Qué pasa después de la Ley de Segunda Oportunidad?

Cuando termina por fin la fase judicial y se ha elegido un camino u otro de los que hemos comentado (cancelación total de deudas con liquidación de patrimonio o parcial con un plan de pagos), además de la salida de la lista de morosos, podrás percibir otras ventajas:

  • Mayor facilidad para acceder a financiación. No es imposible que una persona en la lista de morosos obtenga algún tipo de préstamo, pero coincidiremos en que no es la situación más esperanzadora si se quiere obtener uno, además de que quizá, dada la situación, no sea la mejor idea. Acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad significa un nuevo comienzo, una ‘limpieza del historial’ por así decirlo. Será mucho más fácil obtener acceso a nuevos créditos y solicitar financiación porque no debemos nada y pueden confiar más en nosotros.
  • Posibilidad de revocación de la cancelación. Existe un período de 3 años por el que se puede deshacer la cancelación de las deudas si el deudor inicial está en unas circunstancias concretas y los acreedores lo demandan. Pongamos un ejemplo: imaginemos que el deudor, habiendo elegido la opción de plan de pagos, no cumple con ellos. Es evidente que en este caso se puede solicitar la anulación de la exoneración. Los acreedores también la podrán demandar si la situación económica del deudor mejorase de manera sustancial.

Seguro que ronda una pregunta: ¿qué pasa si estoy bajo la Ley de Segunda Oportunidad y heredo? Las consecuencias dependerán del contenido de la herencia y de la actuación de los acreedores. Lo que queremos dejar claro es que no estás obligado a informar de la herencia sino que son los acreedores los que, en caso de tener conocimiento de esa situación, deben solicitar al juzgado que se informe sobre la misma. 

Tu herencia solamente correría riesgo en los casos en los que realmente hubiese una ganancia patrimonial destacable. Lo mejor siempre será que analicemos tu caso concreto para asesorarte de manera personalizada. De lo que no hay duda es que, si en los siguientes 3 años a la obtención de la exoneración recibes una herencia, informes sobre ella para que podamos analizar los riesgos en tu caso personal.

¿Puedo pedir un préstamo después del proceso?

Llegamos a una de las dudas más preguntadas y que más conflicto generan: ¿después de solicitar la aplicación de esta ley me concederán los bancos préstamos? La respuesta es sí, pero queremos darte un consejo: aunque es totalmente legal y válido volver a pedir un préstamo al finalizar el proceso concursal, lo mejor es que no lo hagas enseguida.

Recuerda que las entidades bancarias y las empresas financieras llevan un control exhaustivo de los registros de morosos para rechazar la financiación de las personas que aparezcan en ellos. La parte buena es que, con la Ley de Segunda Oportunidad y una ayuda de Saldados, tu nombre y tu historial se eliminan completamente de esa lista.

Por tanto, es totalmente posible que, tras aplicar dicha ley, los bancos o empresas financieras te concedan un préstamo. Pero aquí viene el consejo: intenta no endeudarte inmediatamente después de haberte librado de las deudas. Antes de comenzar un nuevo proyecto pide asesoramiento financiero y desarrolla una estrategia económica que se ajuste a tus circunstancias sin la necesidad de incurrir en más deudas, incluso si se trata de cantidades pequeñas. Si no tienes más remedio que pedir ese préstamo para comenzar un nuevo proyecto o el negocio de tus sueños, asegúrate de leer atentamente las condiciones del contrato.

¿Todavía tienes dudas sobre si puedes acogerte a la ley de Segunda Oportunidad o si es realmente beneficiosa en la situación en la que te encuentras? Puedes consultar nuestro post de pros y contras de la Ley de la Segunda Oportunidad o, si tienes alguna cuestión muy concreta, ponerte en contacto con nuestro equipo.

Sabemos que una situación de deudas es muy compleja a nivel económico y también a nivel emocional. Por eso, nuestro despacho de abogados te acompañará en todo momento durante el proceso, para que puedas eliminar todas tus deudas de forma fácil, rápida y segura. Y tan seguros estamos nosotros de nuestro trabajo que, en caso de no conseguir eliminar o reducir tu deuda, ¡te devolvemos tu dinero!

Escrito por:

cronuts

VALIDA TUS DATOS Y NOS PONDREMOS EN CONTACTO CONTIGO

No te quedes con la duda, valida tus datos y en caso de que esté todo correcto proseguiremos con el proceso.